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La Coctelera

30 Julio 2008

AGUSTÍN

SÁNCHEZ

ALCAIDE

MALTRATADOR

El señor del que os llevo hablando desde hace mucho tiempo

resulta que hoy en el juicio donde se decide el régimen de

visitas del hijo menor (mi hermano David) la jueza de

Barbastro a decidido que este señor que ha maltratado física y

psicológicamente a sus hijos mayores y a su mujer tiene

derecho a llevarse al pequeño de 9 años todos los miércoles de

19 a 21h., fines de semana alternos, y vacaciones compartidas,

a parte en el mes de agosto tiene derecho a llevárselo donde

quiera durante 15 días. ¿Creen que esto es normal?

Creemos que la jueza ha sido “comprada”, porque con él ha

estado hablando todo el rato y a nosotros (incluido el menor)

no nos ha querido atender.

El menor tiene miedo de ir con él, la manutención para el

menor es de 250€, y encima se han reído en nuestra cara.



30 Julio 2008

como puede ser posible que encima le

den un régimen de visitas hacia su hijo menor casi

mejor que cuando se trata de una separación de

mutuo acuerdo (los miércoles de 19 a 21h., fines de

semana alternos, vacaciones a medias, y el mes de

agosto 15 días); parecia que a la

jueza la habian comprado. A nosotros no nos ha

atendido antes del juicio y a él sí, de hecho, no ha

parado de hablar con él. No se, pero ¿veis normal que

ha un maltratador que ha pegado a su mujer y a sus

dos hijos mayores le den la custodia del hijo

pequeño? y encima, delante de la jueza, se nos reian

a la cara, despues de todos los fallos que ha tenido la

justicia en este caso, yo creo que los habia comprado

a todos. Que rabia y que dolor, porque a mi hermano

no lo han querido escuchar, y él no se quiere ir

porque tiene miedo.

QUE PENA DE JUSTICIA,

¡SI SE PUEDE LLAMAR ASÍ!

24 Julio 2008

El maltrato psicológico se ejerce, principalmente, a través de una manipulación emocional que se manifiesta mediante la desvalorización, la culpabilización, la intimidación, el chantaje y a través de la imposición de conductas restrictivas como el aislamiento y el control económico.

Este tipo de maltrato refleja diversas actitudes por parte del maltratador: hostilidad, que se manifiesta en forma de reproches, insultos y amenazas; desvalorización, que supone un desprecio de las opiniones, de las tareas o incluso del propio cuerpo de la víctima; e indiferencia, que representa una falta total de atención a las necesidades afectivas y los estados de ánimo de la mujer.

Las víctimas de maltrato doméstico son mujeres con una edad media de 41 años.

La mayoría de estos casos comienza a partir del primer embarazo, sobre todo si el feto es varón, porque el agresor, a partir de que nazca se sentirá reemplazado.

En cuanto a las características del maltrato, existe una predominancia del maltrato físico y, en general, el primer episodio se produjo durante el primer año de convivencia. El maltrato a la mujer tiende a extenderse hacia los hijos.

El agresor se comporta de manera agresiva preferentemente dentro del hogar y no manifiestan problemas destacables en sus relaciones sociales y laborales.

El perfil psicopatológico característico del maltratador corresponde a la presencia de bastantes síntomas psicopatológicos tales como ansiedad generalizada, problemas en el control de la ira, impulsividad, déficit de autoestima, celos, abuso de alcohol, hostilidad y dependencia emocional, pero sin un cuadro clínico definido.

22 Julio 2008

En un 80% de los casos, la conducta agresora no está ligada al consumo de alcohol o drogas, que, en todo caso, lo que harían no es marcar una pauta de comportamiento agresivo, sino desinhibir sus impulsos en un momento determinado. Un maltratador alcohólico tiene dos problemas, y cada uno con un abordaje diferente.

El maltratador no es una persona agresiva de forma habitual, sino que ejerce la violencia sólo contra su mujer e hijos, y otra, distinta, impecable, fuera del entorno familiar. Su capacidad de simulación es tal que, al menos en un principio, suele engañar a familiares, vecinos, policías, médicos, etc. Es decir, el maltratador sabe muy bien lo que hace. Se cree en el derecho “natural” de someter y degradar a su pareja. Es celoso, posesivo y controlador.

Una característica del maltrato es la negación de esta conducta por parte del maltratador, fundamentalmente usadas para eludir la responsabilidad.

También, y en contra de lo que pueda parecer, la mayor parte de los agresores no son enfermos mentales, éstos representan solo un 20%; sin embargo, en todos los casos aparecen alteraciones psicológicas en el ámbito del control de la ira, la empatía y la expresión de emociones, así como en las cogniciones sobre la mujer y la relación de pareja, y la habilidad de comunicación y de solución de problemas.

En los maltratadores existen celos patológicos frente a la pareja e hijos, que son un tema importante, porque habitualmente desencadenan la mayor parte de los homicidios; pueden ser: “pasionales”, surgidos de la inseguridad de perder a la pareja, o “delirantes”, surgidos de la certeza absoluta que tiene el sujeto de que es engañado, siendo falso objetivamente. Tanto unos como otros, en sujetos que no tienen habilidad para la comunicación, y que tienen una baja autoestima, son suficientes para, en un momento de gran tensión emocional, desencadenar la ira. Por eso, aparecen más frecuentemente cuando la mujer se separa o intenta rehacer su vida.

Merecidamente, ellos sufren las consecuencias de su propio código patriarcal, que son:

- Incapacidad para vivir una intimidad gratificante con su pareja.

- Riesgo de pérdida de esposa e hijos.

- Riesgo de detención y condena.

- Aislamiento y pérdida de reconocimiento social.

- Sentimientos de fracaso, frustración y resentimiento.

- Rechazo familiar social.

- Dificultad para tomar conciencia del problema y, por tanto, para pedir ayuda.

Los trastornos de personalidad que se implican con más frecuencia en la violencia de género son:

o Trastorno antisocial de la personalidad o psicopatía, caracterizado por una conducta con tendencia a saltarse las normas sociales, deshonestidad, despreocupación por los sentimientos de los demás, falta de capacidad de empatía, incapacidad para sentir culpa, ausencia de remordimientos y predisposición a culpar a los demás.

o Trastorno boderline de la personalidad, caracterizado por un comportamiento impulsivo, con inestabilidad emocional, sentimientos de vacío, conductas encaminadas a evitar el abandono real o imaginario de los demás, y haciendo de sus relaciones interpersonales una fuente de conflicto.

22 Julio 2008

mi padre es así

22 jul 08

Los maltratadores suelen provenir de hogares violentos, en los que han visto maltratar, y en los que les han maltratado. Estas personas pueden padecer trastornos psicológicos, o al revés, estar muy bien concienciados de lo que hacen; muchos de ellos, utilizan sustancias como el alcohol, que ayudan a potenciar su agresividad. Tienen un perfil determinado de inmadurez, dependencia afectiva, inseguridad, etc; son emocionalmente inestables, impacientes e impulsivos. Los maltratadores trasladan habitualmente la agresividad que han acumulado en otros ámbitos hacia sus mujeres e hijos. Además, consideran a la mujer como algo de su propiedad. Dentro de su patología, está el arrepentimiento, y la mujer malinterpreta este arrepentimiento, que sólo es temporal, hasta el próximo golpe.

El maltratador tiende a ser una persona aislada, no se relaciona mucho con otros, es celos hasta de su propia sombra, tiene baja autoestima, etc. Esta es una característica que siempre tiene, una autoestima a raíz del suelo, que le ocasiona frustración y la frustración trae violencia. Además tiene unas expectativas rígidas como hombre. Este es el típico machismo que le está tapando, es un complejo de inferioridad, la baja autoestima. Por eso trata de aparentar lo que no es. Generalmente los maltratadores que golpean, que hieren, presentan un lado suave.

El típico maltratador tiene un perfil:

- Solamente es violento con las personas que ama.

- No depende emocionalmente de otra persona, pero insiste en que su compañera debe hacer lo que él quiere siempre.

- Abusa de drogas o alcohol.

- Es celoso y tiene miedo de que lo abandonen.

- Priva a su esposa de su independencia.

- Su cuerpo reacciona violentamente durante una discusión.

- Posiblemente tuvo un padre abusivo.

- Suele creer continuamente que su mujer le engaña o lo intenta engañar.

- Tiende a caer bien a las personas de fuera.