Los maltratadores suelen provenir de hogares violentos, en los que han visto maltratar, y en los que les han maltratado. Estas personas pueden padecer trastornos psicológicos, o al revés, estar muy bien concienciados de lo que hacen; muchos de ellos, utilizan sustancias como el alcohol, que ayudan a potenciar su agresividad. Tienen un perfil determinado de inmadurez, dependencia afectiva, inseguridad, etc; son emocionalmente inestables, impacientes e impulsivos. Los maltratadores trasladan habitualmente la agresividad que han acumulado en otros ámbitos hacia sus mujeres e hijos. Además, consideran a la mujer como algo de su propiedad. Dentro de su patología, está el arrepentimiento, y la mujer malinterpreta este arrepentimiento, que sólo es temporal, hasta el próximo golpe.
El maltratador tiende a ser una persona aislada, no se relaciona mucho con otros, es celos hasta de su propia sombra, tiene baja autoestima, etc. Esta es una característica que siempre tiene, una autoestima a raíz del suelo, que le ocasiona frustración y la frustración trae violencia. Además tiene unas expectativas rígidas como hombre. Este es el típico machismo que le está tapando, es un complejo de inferioridad, la baja autoestima. Por eso trata de aparentar lo que no es. Generalmente los maltratadores que golpean, que hieren, presentan un lado suave.
El típico maltratador tiene un perfil:
- Solamente es violento con las personas que ama.
- No depende emocionalmente de otra persona, pero insiste en que su compañera debe hacer lo que él quiere siempre.
- Abusa de drogas o alcohol.
- Es celoso y tiene miedo de que lo abandonen.
- Priva a su esposa de su independencia.
- Su cuerpo reacciona violentamente durante una discusión.
- Posiblemente tuvo un padre abusivo.
- Suele creer continuamente que su mujer le engaña o lo intenta engañar.
- Tiende a caer bien a las personas de fuera.

laurencia19
22 jul 2008 | 09:43 AM
Hola, mmmm interesante, realista y doloroso escrito...lamento mucho que tu padre sea así, no es fácil enfrentar y superar el maltrato, las heridas físicas y de alma creo que permanecen toda la vida, pero así como hay sombras, debes saber que también hay luz y es ella la que inspira la vida...Mi padre se ciñe a tu descripción, excepto en lo del consumo de alcohol...sé perfectamente de lo que hablas.
Cariños.
rajugo
23 jul 2008 | 01:53 AM
Abril, leí tu comentario en el blog de Florencia y me ha intrigado sobremanera tu caso. Por eso estoy aquí leyendo y comentando tu post. Es triste de verdad tener en casa la amenaza latente de un posible enemigo. Soy padre de dos jóvenes, una de 21 y otra de 17 años, mismas que han logrado desterrar muchas ideas y actitudes machistas que por influencia de mi padre y del medio rural en que me desarrollé desde niño, fui gestando y madurando por muchos años. Hoy me considero algo diferente y coincido contigo en que el machismo es un problema, pues llega a provocar desestabilización emocional, conductual y familiar. Lo peor d todo es la violencia física que llega a generar, aunque no menos importante la psicológica.
Ojalá y el problema que viven termine en final final.
Saludos.
marimon
10 mar 2009 | 12:07 AM
Desgraciadamente, el padre de mis niñas también es así. Mañana tenemos otro juicio porque él quiere verlas sin visitas tuteladas. Tiene un 66 % de misnusvalía por transtorno mental.
Como la jueza no lo vea claro, no sé que va a ser de mis niñas.
Me encomiendo a todos los santos y a todas la s fuerzas del Universo.